No se si debería llorar o reír,
celebrar o lamentar el que ya no estés.
Porque si tu cuerpo se ha ido,
también tu dolor...
pero tu voz sigue aquí, la puedo sentir.
Tu amor...tu amor llego para quedarse;
tu paz...tu paz trajiste y a raudales regalaste
y tan grande fue
que contigo también llevaste
y con tu partida el eco de tu voz
que algunos creyeron muda
se oye mas alto
y se ha multiplicado
cual milagroso pan bajo el poder de Jesús.
Y no es acaso eso
lo que El Señor te dijo que nos dijeras
Y que nos dijiste de mil amorosas maneras?:
Que no somos más que un alma encerrada
entre barras corporales
y que nuestra fe hace almas como la tuya reinar
y mostrar tu luz
o nuestros apegos mundanales al cuerpo dominar.
Ya nos transmitiste la voz del Señor,
y sufriste tanto para que ningún rincón
desconociera tu voz.
Es ahora de nosotros la labor
de continuar tu mensaje vivo.
Buen viaje, Juan Pablo II, amigo eterno de todos,
padre y hermano
gracias por mostrarnos que amor y paz
no solo son palabras….son acción.
Ahora que con el Señor estas
intercede por nosotros
y ayúdanos a seguir tu ejemplo
como llave de eternidad.