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Infancia Misionera Trigo Maduro Infancia Misionera Trigo Maduro Avanzado Grupo de Catequesis y Estudio Biblico para Padres Grupo de Preparacion Para Confirmacion instruido por Juanita Torres. Preparacion para la Primera Comunion (Profesores Julio y Carmen Rodas) Grupo de Catequistas: Ana Cruz, Adriana Coto, Judith Mendoza, Morena Velazquez, Aura Castro, Walter Castro, Milly Carranza, Ricardo Limas y Jose Vegas
LETRAS DE LA
CANCIÓN DEL MISIONERO
Sol/re
mi-
Señor, toma mi vida nueva
Do
Sol
Antes de
que la espera
re
desgastes años en mi
Sol/re
mi-
estoy dispuesto a
lo que quieras
Do
sol
re
sol/re
no importa lo que sea tú llámame a servir
Sol
re
Lleváme donde los hombres
mi-
do
sol
Necesiten tus palabras necesiten
re
mis ganas de vivir
Sol
re
Donde falta la esperanza
mi-
do
Donde falte la alegría
Sol/re
sol
simplemente por no saber de ti
Te doy mi corazón sincero
Para gritar sin miedo, tú grandeza señor
tendré mis manos sin cansancio, tu
historia entre mis labios y fuerza en la
oración
Y, así en marcha iré cantando
por calles predicando, tu grandeza señor
Tendré, mis manos sin cansancio
Tú historia entre mis labios y fuerza
en la oración
(cortesia
de
http://www.angeltowns.com/town/catolicos/musica/CancionDelMisionero_m.mp3)
QUE ES INFANCIA Y ADOLESCENCIA
MISIONERA (I.A.M) ?
Esta Obra es
un servicio de las Iglesias
particulares que trata de ayudar a los educadores a
despertar progresivamente en los niños una conciencia
misionera universal y a moverles a compartir la fe y los
medios materiales con los niños de las regiones y de las
Iglesias más desprovistas a este respecto. Desde su origen,
la Obra ha contribuido al despertar de vocaciones misioneras.
Las cuotas y
las ofrendas de los niños de todos los países contribuyen a
formar un fondo de solidaridad que tiene por fin ayudar a
las obras y a las instituciones en favor de los niños más
pobres.
La Obra tiene
una función profundamente educadora, y por tanto deberá
adaptarse a los impera
tivos
pedagógicos en sus métodos de formación misional y de
llamadas a la generosidad. Al despertar la conciencia
misionera de los niños, deberá adaptarse a su mentalidad, a
su edad, a su ambiente y a sus posibilidades. Bien sea que
se sirva de sus propios medios o de las estructuras ya
existentes de la catequesis, la Obra ha de integrarse
siempre en la pastoral de conjunto de la educación cristiana,
dándole una apertura misionera.
Teniendo en
cuenta las posibilidades locales, la Obra organiza
anualmente una jornada universal de los niños. Con ocasión
de esta jornada, ha de orientarse la atención de los mismos
hacia las necesidades espirituales y materiales de los niños
de todo el mundo, animándoles a correr en su ayuda con las
propias oraciones, sacrificios, ofrendas, y ayudándoles a
descubrir la imagen de Jesucristo. Llamando la atención
sobre las necesidades de los niños materialmente pobres, no
se olvidará señalar sus riquezas en valores espirituales.
Abriéndose unos a otros, los niños aprenderán a conocerse, a
amarse como iguales y a enriquecerse mutuamente.
La educación
de los niños debe impartirse conforme a métodos adaptados;
por eso, los responsables de la Obra, tanto a nivel nacional
como diocesano, deben ser personas debidamente calificadas
para esta función.
El fijar el
límite de edad de los niños o de los jóvenes a los que se
dirige la Obra es decisión que compete al Consejo Nacional,
con el consentimiento de la Conferencia Episcopal y de
acuerdo con el servicio misionero de los jóvenes de la Obra
de la Propagación de la Fe.
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